
Como la radiación utilizada para las radiografías dentales se limita al área de la boca, cabeza y cuello, es absolutamente improbable que el feto o embrión reciba radiaciones detectables. Además, normalmente para este procedimiento radiográfico se toman medidas adicionales de protección al colocar sobre el paciente delantales o chalecos plomados odontológicos que impiden el paso de los rayos X hacia esas áreas del cuerpo, asegurándose así la máxima protección de la madre y su bebé.
De todas formas, en la mujer embarazada, por razones de extra seguridad, el examen radiográfico se debe limitar estrictamente a sus necesidades de salud.
